jueves, junio 21, 2007

¿Pur quéi tán tan nerviosos?


Guei, SaXuan y 21, La Crónica espubliza un artículu d’Abel Pardo col títulu “Un pacto para lograr la autonomía leonesa”. La Xana tá d’alcuerdu col mesmu. “¡¡¡VAMOS EN SERIU Y PULA AUTONOMÍA LLÏONESA!!!”

Peru... siempres tié qu’haber pailanes. Finu de lleere qu’un suxetu que se diz “llïonesista” tá priocupáu pul camín que cheva Conceyu y pur l’”abertxalismo” d’Abel, dimpués de lleere’l artículu (Vos lu copiu a la fin d’esta entrada pur si daquien nun lu gueyóu). Fai falta imaxinación pa lleere “potenciaremos nuestras señas de identidad y por supuesto nuestro idioma” y cumpriendere “sedrá obligatoriu falare’n llïonés”. Estu solu ye posible con mala fe asgaya.

Y pur ciertu, la torna d"abertxale", anque dalgunos creyan outra cousa, ye "patriota" asina que sedría bonu nun usalu pa descalificare'l llïonesismu.


Outra vegada insistu que, na mia opinión, los “castellanistas” y tos aqueillos que tan d’alcuerdu col réximen colonialista que padecemos, tan mui nerviosos. Tanta insistencia sobru la “pechadura’l mapa autonómicu” tien su aquel. Si nun pue facese un res ¿pur quéi se priocupan? ¿De qué tien miéu? ¿Sedrá, quiciabes, que nun tan seguros de que té pechau y tien mieu?

¡¡¡VAMOS POL BUEN CAMÍN!!! ¡¡¡PULA 18!!!


Un pacto para lograr la autonomía leonesa

La aprobación de una serie de puntos de marcado carácter leonesista por parte del Grupo Municipal Socialista, dentro del pacto de gobierno que se ha suscrito con la UPL en el Ayuntamiento de León, ha suscitado un encendido debate dentro de la sociedad.

Hasta estas fechas, el leonesismo se había posicionado en unos parámetros en los que la crítica, el agravio comparativo y la reivindicación de la autonomía en plano de lo abstracto marcaron la trayectoria de la Unión del Pueblo Leonés. En este discurso se sentían a gusto los partidos estatales, especialmente a nivel provincial, dado que el leonesismo político no pasaba de ser un mero provincialismo pseudoregionalista con pretensiones, como cualquier regionalismo de tercera fila, de pequeñas mejoras económicas que no iban mucho más allá de discursos grandilocuentes.

Esta etapa ha finalizado. Y esta etapa ha finalizado porque por mucho que algunos se empeñen en desprestigiar el documento aprobado por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León, éste abre la vía para llegar a la autonomía leonesa, demuestra una voluntad clara e inequívoca de caminar en ese sentido y de abrir las puertas a que, con la sentencia del Tribunal Constitucional en la mano, es decir, con la legalidad vigente y al amparo de la Constitución, los leoneses nos constituyamos en Comunidad Autónoma.

Y el problema, el rasgarse las vestiduras, viene porque lo que es un clamor popular, que queremos una autonomía propia, lo que es un hecho objetivo, que no somos respetados como pueblo y nuestras señas de identidad son menospreciadas, lo que es un dato estadístico irrefutable, que las provincias leoneses están gravemente perjudicadas por no disponer de una autonomía propia y diferenciada, han dejado de ser una reivindicación abstracta para convertirse en un elemento de trabajo para el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León.

Este pacto tiene un ámbito concreto: la ciudad de León. Un ámbito de reivindicación y de trabajo que es cierto que sólo implica las decisiones que la legislación vigente permite a los ayuntamientos. Pero su trascendencia es tal, que la falta de autonomía leonesa se ha trasladado a los medios de comunicación estatales.

Que nadie se llame a engaño. Los leonesistas sabemos el alcance de este pacto, su trascendencia, su fondo y sus posibilidades. Sabemos el riesgo que entraña y lo asumimos con orgullo y con responsabilidad. Sabemos que la autonomía no llegará mañana, y sabemos que el Partido Socialista tiene el posicionamiento que tiene en sus distintos ámbitos, como hemos repetido en nuestra campaña electoral. Pero por eso mismo hemos rubricado este acuerdo.

Porque es una declaración de intenciones de qué vamos a hacer en nuestras respectivas áreas, de qué camino vamos a trazar, y de hacia dónde vamos a dirigirnos. Y para que tampoco nadie se llame a engaño, hemos rubricado este acuerdo en el que los dos grupos municipales damos nuestro visto bueno a estas políticas, así como a otras de mayor calado en materia de infraestructuras que transformarán esta ciudad.

Por ello, ha cundido cierto nerviosismo entre quienes tratan de difuminar la importancia de este documento. Saben que será nuestro instrumento de trabajo, saben que desarrollaremos políticas leonesistas, saben que potenciaremos nuestras señas de identidad y por supuesto nuestro idioma, saben que desarrollaremos la transferencia de competencias y que día a día haremos de León la ciudad que desde otros territorios, con la complicidad de algunos leoneses, no quieren que seamos.

Porque no nos engañemos: su problema es que vamos en serio. Su problema es que esta vez el leonesismo camina con paso firme hacia la autonomía leonesa. Su problema es que se acabó el recibir órdenes de Valladolid y el ser una mera sucursal. Su problema es que los leonesistas estamos en el gobierno, tomaremos decisiones y estas decisiones impulsarán que León sea cada día más León y esto es lo que ya hemos logrado. No una declaración de intenciones desde la oposición que suscribe sin más un gobierno ajeno. Somos nosotros, los leonesistas, quienes vamos a poder desarrollarlo en nuestras áreas.

¿Que el reto es grande? Por supuesto, pero para ello nos hemos presentado a las elecciones y para ello nos han votado los ciudadanos; para avanzar, para que la autonomía esté cada día más cerca, para que se hagan políticas de las que los ciudadanos se sientan orgullosos, y para que los leoneses no tengamos jamás que volver a estar pidiendo perdón por serlo.

La vía está abierta, los documentos firmados, y los programas son claros. Y si alguien tiene alguna duda, yo se la aclaro. Sí, vamos en serio.

Abel Pardo Fernández, máster en Sociedad de la Información y el Conocimiento
El Mundo-La Crónica de León – 21.06.2007

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