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lunes, marzo 30, 2020

Nos lo seguimos creyendo...

Copiado del Muro de mi amigo Azarías DLeyre: (Texto del muro de un colega) Cuando murió Franco llegó la Democracia, nos dijeron que éramos libres, y nos lo creímos.

Cuando llegó Felipe González nos dijeron que eran de izquierdas y nos lo creímos.

Cuando nos metieron en la Unión Europea proclamaron que éramos europeos de primera categoría y nos lo creímos.

Cuando eliminaron toda la industria del país, y nos convertimos en el bar, el prostíbulo y la playa de Europa, nos aseguraron que eso era progreso y nos lo creímos.

Cuando Felipe y Aznar nos convencieron que los españolitos no éramos sucios obreros, sino flamante clase media (a golpe de créditos e hipotecas) nos lo creímos.

Cuando Aznar privatizó las empresas públicas rentables para sus amigos, nos prometió que seríamos todos ricos, y nos lo creímos.

Cuando liberalizaron el suelo, y el dinero salía de los ladrillos a pelotazo limpio, nos hicieron pensar que éramos ricos, y nos lo creímos.

Cuando la crisis estalló, nos hicieron pensar que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades y nos lo creímos.

Cuando recortaron y privatizaron la Sanidad, Educación, Pensiones y Servicios sociales nos convencieron que estaba mucho mejor gestionado así, y nos lo creímos.

Cuando cobrábamos 730 euros al mes, los trabajos se los llevaban a China, y nos amenazaron que si no trabajábamos por esa miseria vendría un inmigrante y nos robaría nuestro pan, nos lo creímos.

Cuando el 15M llenó las plazas y derivó en política, nos dijeron que eran ETA, hippies y Venezuela, y nos dieron banderas (hechas en China) para los balcones y nos lo creímos.

Cuando tuvimos muchas televisiones, medios de comunicación de grandes grupos empresariales e Internet, nos dijeron que disponíamos de toda la información necesaria para ser libres y no tontos, y nos lo creímos.

Cuando llegó un virus y nos advirtieron, después de la gripe aviar, nos sentimos muy listos, y esta vez NO nos lo creímos... Yo no soy tonto!!!

Cuando vimos enfermar a la gente, comprobar que faltaba previsión, material, hospitales y personal, porque todo se había recortado al ser más rentable (¿para quien?), vimos que la pandemia era real, nos acojonamos y nos la creímos.

Cuando necesitamos mascarillas, alcohol y respiradores no pudimos fabricarlos, porque somos el bar, la playa y el prostíbulo de Europa, solo tenemos banderas en los balcones y la industria está en China para abaratar costes... nos dijeron que la culpa era del Gobierno actual, y nos lo creímos.

Cuando nos llegaron bulos, odio, y manipulación, en vez de unirnos todos como una piña, aprovecharon nuestro miedo, inseguridad y dolor, y nos los creímos...

Cuando tras meses de cuarentena y cientos de miles de fallecidos, la economía de la clase media, autónomos y obreros esté en la ruina, nos dirán que llegan tiempos duros y de sacrificio, y nos lo creeremos.

Cuando la economía de mercado funcione de nuevo, nos dirán que los salarios tienen que ser miserables por el bien del país, que hay millones de personas desesperadas por sobrevivir, así que tocan lentejas... y nos lo creeremos.

Cuando nos vociferen que la democracia no sirve de nada, que hay que cerrar fronteras, porque lo de fuera es malo, que la gestión que hicieron los rojos de la crisis fue una mierda, y que hay que votar a los “patriotas”, que llenaron el caos de odio visceral y mucha bandera, nos lo creeremos.

Cuando ganen esos “patriotas” dirán que la culpa de todos nuestros males y de que estemos en la miseria por la pandemia es de los extranjeros, de los científicos y de los artistas, de los gays y de las mujeres, y de la educación y del libertinaje de los intelectuales... Y nos lo creeremos.

Y cuando no queden democracia, ni servicios públicos, ni libertades, ni opiniones, los de arriba estarán en sus mansiones con grandes banderas y los de abajo seremos esclavos. No podremos protestar, ni pensar, ni ser libres, ni sentirnos mejores que nadie, porque no quedará nadie que esté por debajo de nosotros. Recapacitaremos y veremos que todo lo hicimos mal, votamos mal, nos cabreamos mal y nos creímos superiores y listos cuando no lo éramos.

Y sabremos que hemos jodido el país, el mundo y el planeta, a nuestros hijos, nietos y bisnietos... Y que tras siglos de lucha hemos vuelto a caer en las garras de los de arriba, los de siempre, a golpe de bandera y de odio. De hacernos creer listos cuando solo repetimos lo que ellos querían que repitiéramos hasta hacernos tontos.

Es posible que entonces intentemos rebelarnos, y ya no podremos, porque estará prohibido pensar, disentir, ser diferente, porque seremos ovejas en un rebaño cuidado por hienas camino del matadero...

Y será demasiado tarde para creer nada... bueno, si...

Creeremos una cosa:

Que hemos sido idiotas, cobardes, iletrados, cuñados, inmaduros, engreídos, clasistas, racistas, machistas, homófobos, terraplanistas, estúpidos, humanos en fin... y por fin nos lo creeremos, pero ya será tarde, muy tarde para volver atrás.

jueves, mayo 03, 2018

Sobre la presunción de inocencia, los juicios temerarios y los intentos de equidistancia

Tengo que reconocer que estoy empezando a cabrearme, más allá de lo aconsejable para mi salud, con el tema de “La Manada” y con esa absurdez de “Respetamos la sentencia pero...”. Pues no, yo no estoy de acuerdo, acato la sentencia porque no me queda otro remedio pero no la respeto y mucho menos respeto el voto particular de un magistrado, que es de León como podía haber sido de cualquier otro sitio, pero que deja bien demostrado su talante de otro siglo ya que, invirtiendo la carga de la prueba, trata de juzgar a la víctima en lugar de a los acusados.

Dice el refrán que quien juzga según la letra de la ley es un hombre honrado pero quien juzga según el espíritu de la ley es un hombre honorable. Pues bien, si algo me queda claro es que en este caso no se ha respetado en ningún momento el espíritu de la ley y es muy discutible que se haya respetado su letra.

Y también me cabrea la supuesta equidistancia de quienes para desvirtuar los argumentos de quienes no estamos de acuerdo con la sentencia repiten sin cesar dos mantras: El primero es el de la “presunción de inocencia” (por cierto, olvidando la presunción de inocencia de la víctima de quien reiteradamente se dice que era “ligera de cascos” para justificar la actuación de cinco monstruos violadores en grupo) y el segundo es “¿Habéis leído la sentencia?

Me parece perfecto leer la sentencia pero me parecería mucho más perfecto tener sentido común, aunque hay que reconocer que, desgraciadamente, el sentido común es el menos común de los sentidos.

Si yo denuncio que me han robado cinco tíos que me doblan en altura y peso, no creo que ningún juez me pregunte a ver con cuantos años empecé a salir a la calle llevando dinero en el bolsillo PORQUE NO ES RELEVANTE. ¿Por qué preguntaron entonces a la víctima de este caso con cuántos años había perdido la virginidad? Porque por ese camino, van a terminar diciendo que se puede hacer lo que se quiera con todas las madres ya que es evidente que han tenido relaciones previas como demuestra el hecho de que tienen hijos.

Y por cierto la presunción de inocencia decae ante la confesión previa de las intenciones de los acusados. Ni es la primera vez que han violado, ni muestran la mínima intención de parar y siguen sacando pecho para sus actuaciones en grupo.

Pero, como dije antes, lo más gordo es el juicio paralelo sobre la moralidad de la víctima. De semejante mentalidad deriva que se diga que no se puede violar a una prostituta. ¿Por qué esto sólo sucede con las mujeres? ¿Alguien ha oído alguna vez a un juez decir, o insinuar, que no se puede robar a un ladrón, a un desfalcador o a un corrupto?

¡¡¡Ya está bien de la doble moral!!!

Gracias a Dios, hay muchos hombres indignados por el proceder de “La manada”, por la sentencia en cuestión y por el voto particular, cosa totalmente lógica si pensamos que a los hombres decentes les tienen que repugnar actuaciones como la que nos ocupa.

Para los (y las) que defienden semejante aberración sólo tengo una frase archiconocida "Tanto peca el que mata como el que tira de la pata".

Ah, por cierto, la empatía masculina en estos casos no debe basarse en si tienen hijas o hermanas sino en que las mujeres SOMOS PERSONAS.

NO ES NO y cualquier otro proceder es VIOLACIÓN.

Alzái, alzái llïoneses

Eiquí tamos, nesta Praza de la ciudá de Llión pa removere concencias, neste tiempu de Pasión. Venimos daivos la nnuncia, una vuelta ...