martes, abril 14, 2020

Algo falla en las cuentas que nos cuentan...

La pandemia que nos asola en estos primeros meses de 2020, me ha hecho recordar otra, la de 1918, aquella que dieron en llamar “la gripe española” (conocida en León como “el mal de moda”) y cuyas consecuencias fueron, según fuentes consultadas, entre 20 y 40 millones de fallecidos durante un año, aunque se llega a hablar de 50 y de 80 millones.

No se trata de comparar datos porque en un siglo la Sanidad ha cambiado mucho y para bien, afortunadamente, pero no quisiera perder de vista el por qué del nombre. Aquella gripe no procedía de España pero dado que el resto de Europa estaba en plena I Guerra Mundial, ni informaban de la situación ni, menos aún, daban cifras de muertos por la epidemia para no bajar la moral de las tropas. Sin embargo, como España era neutral (la reina Victoria Eugenia era inglesa y la reina-madre, María Cristina, era alemana), aquí sí se informaba de las muertes y del avance de la enfermedad lo que motivó que muchos vivieran en la idea de que fue un problema español.

¿Por qué digo esto? Porque las cifras que se están dando NO son realistas ni en España ni en ningún país. Para empezar, no se entiende muy bien que la OMS declare una pandemia cuando los muertos en todo el mundo no llegaban a un millar y todavía estuvieran hablando de “una especie de gripe”. Sin duda alguna los datos que se manejaban en dicha organización eran mucho más preocupantes de lo que nos contaban.

Pero es que, además, la contabilización de contagiados ni siquiera es uniforme en los países de la Unión Europea y, por lo que he oído estos últimos días, parece que ni siquiera entre las propias comunidades autónomas de nuestro país. En España, las cifras oficiales contabilizan los enfermos hospitalizados y los aislados en las residencias de la tercera edad pero, sin ir más lejos, Alemania sólo contabiliza a los ingresados en hospitales “olvidando” a todos los que están ingresados en residencias de ancianos. Pero, al parecer, en ningún país se incluye entre los contagiados a los que, con síntomas leves, están en sus casas, con seguimiento desde los centros de salud, tanto si han dado positivo como si están pendientes de que les puedan hacer las pruebas necesarias.

En cuanto a los Países Bajos, muy críticos y combativos con “los paises del sur”, están derivando enfermos fuera de su país porque no tienen suficientes camas de UCI, amén de que no ingresan en ellas a los enfermos mayores (me gustaría saber desde qué edad las personas no pueden optar a ingreso en UCI dado que hace unos días oí hablar de “ancianos de 60 años”). (https://www.elespanol.com/mundo/europa/20200327/paises-bajos-espana-italia-admiten-covid-19-ucis/477952614_0.html?fbclid=IwAR2eOHvt9orJTaMUUDOjm9kGrxhnTqwOnplyfGAoMS0X-gyj9JtoQ00acek). Al parecer ni siquiera realizan pruebas a los hospitalizados con síntomas con lo que se falsean totalmente las cifras reales y el auténtico alcance de la epidemia. (https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2020/04/01/hundimiento-paises-bajos/00031585767794246600595.htm)

Y, desde luego, lo que dicen de Italia sobre los ancianos, también lo dicen de España y, en este sentido, comparto totalmente la opinión del primer ministro portugués: “Se trata de un discurso mezquino y repugnante”. Cierto es que, con la mala evolución de la pandemia en su país, el ministro neerlandés reconoció que le había faltado empatía, pero lo que dijo, textualmente, fue:

En Italia, la capacidad de las UCIs se gestiona de manera muy distinta. Ellos admiten a personas que nosotros no incluiríamos porque son demasiado viejas. Los ancianos tienen una posición muy diferente en la cultura italiana.”

Aunque, por las últimas noticias recibidas, mucho me temo que tampoco estamos aquí para sacar pecho porque, aunque no es una práctica generalizada, afortunadamente, parece que hay hospitales en los que están aplicando únicamente el criterio de la edad para negar el acceso a la UCI y a un respirador. La noticia se refiere concretamente a Segovia. (https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/sin-acceso-a-la-uci-ni-a-respirador-con-78-a%c3%b1os/ar-BB12uzFO?ocid=sw)

No estoy afiliada a ningún partido político y, como imagino que los que me conocen suponen, no voté a ningún partido nacional (por la clara y simple razón de que mientras sigan menospreciando y ninguneando al País Leonés y negándole su derecho a una autonomía propia y diferenciada no podrán contar con mi apoyo) y creo que el gobierno podía haber hecho las cosas mejor, dicho lo cual, estoy harta de oír manipulaciones, mentiras e insultos de grueso calibre dirigidos al gobierno como si todo el resto del mundo lo estuviera haciendo divinamente.

No señores, casi todos los gobiernos están cometiendo errores parecidos porque, seamos serios, a toro pasado todos somos expertos en las más diversas materias. En este sindios mundial de respuesta a la pandemia, TODOS los gobiernos, sean de izquierdas, de centro o de derechas, democráticos o dictatoriales, lo han hecho mal porque NINGUNO esperaba esta situación ni estaba preparado para ella, empezando por la propia OMS que en un principio negaba la necesidad de emplear mascarillas y ahora las recomieda.

Uno de los argumentos que más he leído es que en China con 1.400 millones de habitantes han muerto 3.200 personas y sin embargo en España con 44 millones de habitantes ya llevamos más de 15.000 muertos.

Recomendaría a todos que se tomen las cifras chinas con sumo cuidado porque, sinceramente, es harto difícil creer que para sólo 3.200 fallecidos hayan necesitado 42.000 urnas funerarias...

Y por último una reflexión sobre las mentiras. Como dije antes, cada país tiene su sistema para contar los afectados por lo que las cifras son poco creíbles pero no hace falta ser el más listo de la clase para darse cuenta de lo siguiente:
  1. La OMS declaró una pandemia porque el coronavirus estaba presente en 160 países el 11 de marzo.
  1. A 10 de abril, hay 1.196.370 casos confirmados y 100.440 fallecidos en todo el mundo, siendo los datos para España de 157.022 y 15.843, respectivamente.

  2. En 2019 la gripe “normal”, que está presente en todos los países del mundo, mató en España a 15.000 personas sin que se declarara ninguna pandemia.

  3. Pero el problema gordo es la progresión en el contagio y no debemos obviar que, pese a que “se están reduciendo los casos, el 4 de abril dichas cifras eran de 659.367 contagiados y 30.475 muertos en el mundo y 74.469 y 5.826 en España, es decir que en seis días la cifra de contagiados se ha duplicado y la de muertos se ha triplicado.
Luego, “algo” falla en las cifras que nos han dado. Además de que no se contabilizan todos los afectados (no olvidemos que al grueso de la población no se le han hecho los tests, ni siquiera cuando tienen síntomas compatibles pero se les hace seguimiento en casa) mucho me temo que hay otras muchas cosas que saben y no nos cuentan. ¿Será para no aumentar el pánico?

AhoraLeon.com (13.04.2020)

Leon24horas (13.04.2020)

CiudadRodrigo.net (13.04.2020)

El Día de Zamora (14.04.2020)

Enredando.info (19.04.2020)

lunes, abril 13, 2020

¡Qué dura Semana Santa!

Agora que yá tamos na Selmana de Gloria, deíxuvos un guapu poema del mieu collaciu Jimmy, sobru la Selmana Santa d'este 2020, tan atípica que nun esqueiceremos en mueitu tiempu:

¡Que dura Semana Santa!
¡Y cuánto padecimiento!
Mas no hay Cristos en las calles
ni Dolorosas ni Encuentros
ni limonada en los bares,
ni globos ni movimientos
de gente que anhela ver
en la calle del Convento
al Cristo de la Injurias
que ha abandonado ya el templo
de la Patrona Marina
y que avanza a paso lento.
Al hombro mandaba el seise
y al hombro lo ponen luego
los hijos del Desenclavo
que se encargan de mecerlo.
¡Con cuánto amor y respeto
y ternura y sentimiento!
Son instantes que nos duelen
en el alma, y son recuerdos
a los que León se acoge
en horas de abatimiento.
¿Y dónde quedan este año?
¿Nos los ha robado el tiempo?
¿Un castigo, una pandemia?
¡Cómo no echarlos de menos!
Y este encierro que no acaba,
y este balance de enfermos,
y esos gritos de ambulancias,
y esos hospitales llenos,
y ese horror que no termina,
y ese cuenteo de muertos
que golpea las conciencias
y aumenta el abatimiento
primero a los que están solos,
y que les falta el aliento;
son personas que agonizan
y en sus últimos momentos
no les queda ni el consuelo
ni el alivio ni el recuerdo
de alguien que cierre sus ojos
o acompañe su silencio
o rezando en voz muy queda
recíbelo, Padre nuestro...
Otra vez cabe gritar
¡qué solos quedan los muertos!

En esta desolación,
¿les echaremos de menos?

¡Terrible drama, terrible...!
Ellos no lo merecieron.
Y en un silencio de toses
se nos cae un mundo entero.
Quiera Dios que de esto surjan
nueva Tierra y nuevos cielos,
nuevas promesas que duren
por más que cambien los vientos.
Necesitamos valores
que perduren en el tiempo.
Se lo debemos a ellos
pues ellos los transmitieron.
Lo merece su memoria
y sus vidas que ofrecieron
en estos duros momentos.
Defraudarles no podemos;
son nuestros padres y madres
y también nuestros abuelos.

No tendrá sangre en las venas
quien no los eche de menos

Que no me hablen de estadísticas,
que no me cuenten más cuentos,
pues que sobra la política
cuando se pierde un abuelo,
un padre, madre o esposo,
cuando no existe ni el duelo;
falta incluso su presencia
y algunos crespones negros;
la misa que reconforta,
los amigos, los silencios,
la trascendencia, las flores,
una frase, un pensamiento;
los abrazos apretados,
algún reconocimiento,
la oración y la esperanza
de verlos allá en el cielo.
Quiero seguir siendo piel
y no “volverme de hierro”;
solo ser aún más humano
y hasta llorar en silencio.

Ya no sé tú, pero yo
Sí los echaré de menos

Hermenegildo López González

jueves, abril 09, 2020

Alzái, alzái llïoneses!

Esti annu la Selmana Santa vien siendu estranna pula mor la pandemia coronavirus qu'asola'l mundu. La humanidá tien el sou particular Calvariu cun tolas muertes qu'asoceden estos días y anque asperamos que las cousas se normalicen, pesia la "idega pelerina" de dalgunos de treslladare dalgunas procesiones a Setiembre y 14/15, nel 2020 quedamos ensín Selmana Santa. Asperemos que l'Annu vinienti podamos cellebrala.

De tolos xeitos, guei Xueves Santu, deíxuvos darreu el mieu particular Pregón al Cristu los Balderas, Titular la mía Confrairía de las Siete Pallabras de Xuasús na Cruz. Asperu vos preste!



Alzái, alzái llïoneses

Eiquí tamos, nesta Plaza
de la ciudá de Llión
pa removere concencias,
nesti tiempu de Pasión.

Venimos daivos la nnuncia,
una vuelta y outra más
que mannana ensín tardanza
Nuesu Sinnor morirá.

Dimpués lu pregonaremos
delantre la Catedral
na Plaza Santu Sidoru
y na Casa la Poridá

Oh Xuasús de l'Agonía
Sinnor de la Llibertá
alcuérdate del tou pueblu
que guei penandu yá tá.

Vierxe nuesa del Camín,
protexe una vuelta más
los tous fiyos que te piden
trabayu y felicidá.

Patronos del Vieyu Reinu,
Santos Marcelu y Froilán
bendecinos dende'l cielu
nun nos deixéis ensín más.

Sayagu, patrón d'Hespanna
nun tenemos d'esqueicere
que fuste patrón del Reinu
enantias qu'eilla esistiere.

Chamamos al nuesu puebru
que venga venos rezare
y tamién acompanganos
pur esta guapa ciudade.

Nos sous cimeiros requeixos
nnunciaremos el supliciu
que pur salvar los sous fiyos
padeciera nel aniciu.

Vienres Santu, Vienres Santu
las tinieblas cayerán
cuandu a las tres de la tarde
Nuesu Sinnor morirá

Vienres Santu pula tarde
diremos procesionare
Confrades Siete Pallabras
pa podete adorare.

Alzái, alzái llïoneses
ye la houra la verdá
el Nuesu Sinnor los Balderas
ceu procesionará.

martes, marzo 31, 2020

Esto lo paramos ¿entre todos?

Tengo que reconocer que, desde que la Abogacía del Estado, en su afán por defender a una infanta “que no se enteraba”, “no le constaba” y “todo lo había hecho por amor”, nos dijo que “Hacienda somos todos” era solamente un eslogan publicitario, las frases hechas para animar a la sociedad no sólo me parecen huecas sino que, a priori, pienso que son una gran mentira interesada.

Pues bien, desde que la pandemia del coronavirus está azotando a nuestro país, no ceso de oir el eslogan “Esto lo paramos entre todos” y, cada vez que lo oigo, me pregunto ¿quienes somos esos “entre todos”? Porque lo que para mí (e imagino que para muchos de ustedes) ese “entre todos” no deja de ser, como dijera la Abogacía del Estado, otro eslogan publicitario.

Asistimos a muestras de solidaridad desde gente de a pie que, con su mejor voluntad e interés, están haciendo mascarillas (tal vez no muy efectivas pero, indudablemente, mejores que la falta total de ellas), industrias que se han reconvertido para producir equipos de protección individual, deportistas de élite que donan grandes cantidades, otros más modestos que aceptan rebajas de sus sueldos, personas que ayudan a sus vecinos ancianos con compras o entregas de comida, ayuntamientos que organizan servicios de ayuda a sus administrados...

Y oímos, en un conteo sin fin, cómo diversas empresas, ante el cese obligado de su actividad, van declarando ERTEs sin fin durante los cuales, los trabajadores afectados, verán reducidos sus ingresos pero, ya se sabe, en momentos de crisis, sea económica o sanitaria, “todos” nos tenemos que apretar el cinturón.

¿Todos? NO. No todos. Como dije antes, la frase que da título a este pequeño artículo vuelve a ser “un eslogan publicitario”. ¿Alguien ha oído que un sólo político haya renunciado a su sueldo del mes de marzo para que ese dinero se dedique a la compra del tan necesario material sanitario para protección de todos esos compatriotas nuestros (sanitarios, policía, protección civil, transportistas, personal de tiendas de alimentación...) que, a diario, se baten el cobre, cada uno desde su responsabilidad, para plantar cara a esta pandemia que nos azota, en la mayoría de los casos con poca o nula protección que les libre de caer infectados por el coronavirus? ¿Dónde están las contribuciones de todos los senadores y diputados, tanto nacionales como autonómicos, que no están trabajando pero siguen cobrando, tranquilamente desde su casa, no sólo sus sustanciosos sueldos sino también unas no menos sustanciosas dietas?

Pero lo que ya roza los límites de la comprensión humana es que, cuando un senador, el leonés Javier Santiago Vélez, decide donar los 1.950 euros recibidos en concepto de dietas para la compra de mascarillas protectoras (realizadas con impresora 3D) para los agentes rurales de la Guardia Civil, la reacción en su partido es de rechazo a dicha iniciativa (https://www.leonoticias.com/leon/malestar-senador-dono-20200331100723-nt.html).

Cualquiera pensaría que el gesto del senador leonés merece agradecimiento, sobre todo teniendo en cuenta que ha sido el único y, al propio tiempo, esperaría que sirviera de ejemplo al resto de senadores y diputados pero no, no hablamos de “gente de la calle” con conciencia y pensamientos normales, hablamos de políticos, personas que, al menos en su opinión, se encuentran por encima del resto de los mortales, de sus convenciones y de su conciencia.

No es que no donen una parte de su sueldo (que no se han ganado) sino que, además, siguen cobrando unas dietas a las que, al no haberse desplazado a Madrid, no deberían tener derecho y, para mayor INRI, cuando uno de ellos decide donar dicho importe, les crea tal malestar que algunos de ellos han llegado a desnudar sus más íntimos pensamientos y, con una arrogancia digna de mejor causa, han manifestados que “En política no estamos para hacer donaciones” o 'simplemente', lamentaron que pudiera darse un 'efecto contagio'.

Por supuesto, los demás diputados y senadores del resto de los partidos políticos ni están ni se les espera.

Dicho todo lo cual, lo único que me queda claro con estas “actuaciones estelares” de los políticos (me resisto a llamarles “nuestros” por razones evidentes) es que, en este país, “algunos” somos más “todos” que “otros” y, desde luego, está muy claro que la inmensa mayoría de los políticos no se sienten incluidos, en absoluto, en el “eslogan publicitario” que ellos mismos han acuñado, mientras, las enfermeras, celadores y médicos se siguen ocupando de los contagiados con bolsas de basura, reutilizando guantes y mascarillas y sin suficientes test de detección del coronavirus.

CiudadRodrigo.net (03.04.2020)

RadioCadena Española (03.04.2020)

PeriodicoElBuscador.com (03.04.2020)

El Día de Zamora (03.04.2020)

Enredando.info (08.04.2020)

domingo, marzo 15, 2020

¿Aplausos? ¿Por qué?

Que nadie se confunda, no estoy contra el hecho de que se reconozca el gran esfuerzo de los profesionales sanitarios así que, antes de empezar a lanzarme improperios, leed por favor todo el texto.

Los profesionales de la salud, médicos y enfermeras, sabían cuando estudiaron sus respectivas carreras que al ejercerlas se iban a enfrentar a situaciones de riesgo sanitario porque son los que más estrechamente en contacto están con los enfermos, sean o no contagiosos. Es su trabajo y lo asumen, salvo contadas excepciones (que de todo tiene que haber en la viña del Señor) como los demás asumimos el nuestro.

Sin embargo, lo que no estaba ni siquiera en su imaginación es que iban a tener que hacer frente a su trabajo en condiciones precarias, con falta de medios, humanos y materiales y ése, y no otro, es el mayor problema al que se enfrentan en estos momentos.

Hace unos días, pocos, oí que un responsable de una autonomía española (lo siento no recuerdo cual) decía que para hacer frente a la crisis sanitaria iban a completar las plantillas y anunciaba que iban a contratar a 3.000 médicos.

Estupenda noticia dirán algunos ¿verdad? Pues no, no es estupendo saber que los profesionales contratados están haciendo el trabajo de 3.000 personas más ¿desde cuándo? y, sobre todo, ¿a quien vamos a responsabilizar de esa deficiencia de medios? Está muy claro, una vez más, que “los recortes matan” y tenemos que ser muy conscientes de que matan tanto a los enfermos como a los profesionales que los cuidan.

Si esta crisis sirviera para que tomáramos conciencia de que defender nuestra sanidad pública y a los profesionales de la misma es una obligación de todos, que sólo redundará en el beneficio de toda la sociedad, podríamos encontrar algo positivo en la misma.

Vamos que menos aplausos y más acciones efectivas de apoyo. No sé vosotros pero yo no quiero héroes que se dejen la vida ayudando a los demás a cambio de un aplauso, quiero profesionales que vean su trabajo recompensado y respetado. Si además se les aplaude, perfecto pero el aplauso tiene que ser un “además” no un “en vez de”.

Ah, y por cierto, creo que en ese homenaje a los “héroes de la lucha contra el coronavirus” estamos olvidando a todos los profesionales que nos atienden en los supermercados o en las tiendas de alimentación, a la policía, a los celadores de hospitales, conductores de ambulancias, servicios de protección civil, servicios de limpieza de hospitales y de todos los establecimientos que tienen que permanecer abiertos, basureros, transportistas...

Esperemos que, cuando todo esto pase (que no lo dudéis, pasará) no volvamos a asistir impasibles nunca más a los recortes en la Sanidad Pública ni a los reiterados intentos de su privatización.

AhoraLeon.com (16.03.2020)

Béjar Noticias (http://www.massalamanca.info/) (16.03.2020)

CiudadRodrigo.net (17.03.2020)

Tercera información (17.03.2020)

Enredando.info (17.03.2020)

Diario Vadiniense (17.03.2020)

lunes, marzo 09, 2020

¡Es la identidad, imbéCYL!

The economy, stupid!” es la famosa frase que, en el año 1992 sirvió a Clinton para convertirse en presidente de los Estados Unidos.

Pues bien, parece que 28 años después, algunos políticos, principalmente del engendro de autonomía que padecemos pero también de los partidos estatales, pretenden hacernos creer que estamos en los USA y que la leonesa es una mera reivindicación económica.

Así tratan de desvirtuar el sentimiento leonés con declaraciones como las de Ágeles Armisén, Presidenta de la FRMP “Cualquier «provincia podría sacar datos poblacionales» similares a los aportados en el marco de la movilización leonesa. La gran mayoría de los «2.248 municipios de la Comunidad podrían presentar» unas estadísticas «proporcionales», pero las «soluciones» se encuentran «en torno a un modelo social» y no en «un tipo de discurso» que apunte a «cualquier opción vinculada a la salida del modelo autonómico».”, demuestran o una ceguera intencionada o un intento de minimizar las reivindicaciones regionales leonesas para justificar la tan española costumbre de “sostenella y no enmendalla”.

Sobre las declaraciones de dicha señora (como de otros muchos políticos) intentando equiparar el deseo autonomista leonés con nacionalismos e independentismos, nada tengo que añadir a mi artículo “Una mentira mil veces repetida...” del pasado mes de enero.

En el mismo sentido despectivo puede interpretarse la tan comentada frase de la Presidenta de la Comunidad de Madrid: “Durante años muchos políticos se han dedicado a hacer el paleto, a crear identidades donde no las había, a hablar de ser más leoneses, más navarros...”, aunque no deja de resultar curiosa la ignorancia demostrada por la Sra. Ayuso que, al parecer, desconoce que los escudos de León y Navarra forman parte del escudo español al tiempo que parece no haber echado en falta, en dicho escudo, el de Madrid.

Los leoneses no necesitamos inventarnos algo que existe desde hace más de 1.100 años y es precisamente esa identidad leonesa la que guía nuestra reividicación. Y, por favor, no me digan que la identidad no es importante porque, si no lo fuera, la Junta de Castilla y León no seguiría empecinada en su “famosa” Fundación Villalar para crear un sentimiento de identidad “castellanoleonés” que, ése sí, es un invento que nunca existió y que, pese al millonario gasto que supone la citada fundación, afortunadamente, sigue sin calar en la ciudadanía.

El 4 de mayo de 1984, 90.000 leoneses según la subdelegación del Gobierno y 120.000 según los organizadores, salieron a las calles de la ciudad de León reclamando la autonomía leonesa. Los datos económicos de 1984 no sólo eran muchísimo mejores que los actuales sino que, además, el invento autonómico acababa de echar a andar (el estatuto de autonomía había sido aprobado por las Cortes Generales el 25 de febrero de 1983) por lo que, evidentemente, todavía no habían tenido tiempo de arruinarnos.

Aquellos leoneses que salieron a la calle en 1984 no lo hicieron por razones económicas sino identitarias. Querían seguir siendo lo que llevaban siendo desde hacía más de mil años, LEONESES.

Del mismo modo, la gran mayoría de los que salieron el pasado 16 de febrero no lo hicieron respondiendo al llamamiento de unos sindicatos que durante estos últimos 37 años han asistido impasibles al expolio en todos los sentidos y a la decadencia en que la pertenencia a esta auto-NO-mía ha sumido al País Leonés, sino que, sobrepasando la convocatoria “economicista” y reduccionista de “Por el futuro de la provincia de León”, gritaron hasta quedar afónicos exigiendo “Autonomía Leonesa” para las TRES provincias.

La desastrosa economía, el paro y la emigración que conlleva despoblación no son más que los síntomas de una situación a la que nos ha llevado la falta de autonomía pero la cuestión sangrante ahora, lo mismo que en 1984, sigue siendo la IDENTIDAD y todo lo que la misma conlleva, historia, folklore, lengua, gastronomía que nos transmitieron las generaciones que nos precedieron y que debemos cuidar, preservar y transmitir a quienes nos sucederán y no un arreglo económico y, por mucho que se empeñen, no vamos a dejarnos engañar por “mesas y manteles” sin contenido alguno. Pero esa es otra historia de la que hablaremos más adelante.

miércoles, febrero 19, 2020

“Castilla y León” un modelo de... ¡FRACASO!

Periódico El BuscadorY una vez más, en este semanal repaso de la actualidad autonómica, nos encontrarnos con la grandilocuente frase de turno que, en cuanto se analiza mínimamente, aparece, también una vez más, totalmente vacía de contenido y, lo que es mucho peor, de verdad.

Y el protagonista es el Presidente de la auto-NO-mía que padecemos, el leonés de nacencia pero castellano de sentimiento, Alfonso Fernández Mañueco.

Evidentemente, el Presidente, está preocupado por el anhelo leonés de autonomía propia, anhelo comprensible para cualquiera que mire un mapa político de España de 1978, año de aprobación de la Constitución, pero que desestabiliza completamente a los políticos de esta auto-NO-mía que, tal y como comenté la semana pasada en mi artículo ¿Por qué les da miedo la Autonomía Leonesa...? tienen casi las mismas reacciones de rechazo ante un derecho plenamente constitucional, sean del gobierno o de la oposición.

Pero en esta ocasión vamos a dedicarnos al Presidente que, al parecer, con más nervios de lo que él mismo está dispuesto a admitir, se está dedicando a prometer sin tiento todo tipo de mejoras a los leoneses, fiel a la máxima, que la Junta lleva cumpliendo a rajatabla desde 1983, de que “Prometer y no dar, no descompone casa”.

Así pues, no sólo promete impulso económico a León para generar oportunidades, sino que anuncia más competencias para el Consejo General del Bierzo, todo ello encaminado a desactivar las mociones por la Autonomía Leonesa que, como lluvia fina, se siguen sucediendo por la geografía leonesa

Hay que reconocer que resulta bastante penoso su forma de tratar de acabar con lo que ellos llaman la “desafección” leonesa porque entraña un reconocimiento de que, hasta ahora, han maltratado a una de las dos partes de la comunidad y racaneado hasta la extenuación las inversiones que debieran haber hecho en ella.

Pero lo que sobrepasa el límite del surrealismo es que se atreva a sacar pecho y a decir que esta autonomía que padecemos representa “un modelo de «éxito» que nació hace 37 años, cuando Castilla y León se constituyó oficialmente como Comunidad Autónoma”.

¿Cómo es posible que hable de “modelo de éxito” cuando las provincias leonesas se encuentran en los últimos puestos de España en los indicadores de renta y en los primeros en cuanto a despoblación y paro, mientras las provincias castellanas, excepción hecha de Ávila cuyos números no son tan buenos, tienen unas rentas superiores al 100% de la renta media europea? ¿Es un éxito conseguir semejantes desequilibrios en una división administrativa a la que pretenden presentar como una comunidad?

Y todavía resulta más insultante semejante definición cuando, como sucede desde hace algún tiempo, nos enteramos que el modelo sanitario de la Junta para el mundo rural es cerrar un 60% de los consultorios médicos y crear una Red de Soporte Vital Social de voluntarios, trasladando a los voluntarios una responsabilidad médica para la que, por mucho que les den cursillos, no van a estar preparados.

¿Es éste su modo de luchar contra la despoblación rural? ¿Suprimir la atención médica, tan necesaria para los envejecidos pobladores de los pueblos y sustituirla por unos voluntarios que, en el mejor de los casos, sobrepasarán la edad de la jubilación, dado el envejecimiento añadido a la despoblación que padecemos?

¿Dónde pretenden “esas cabezas pensantes” dejar el principio de igualdad consagrado por la Constitución? ¿Es ésta, entonces, su manera de demostrarnos cómo la respetan y su preocupación por revertir la situación de despoblación que se ceba, principalmente, en las provincias leonesas? Porque no nos engañemos, casi el 90% de la emigración de la comunidad procede de nuestras tres provincias. Otro dato que, al igual que el de la renta per cápita, echa por tierra la pretensión de que nos encontramos ante una comunidad igualitaria.

Y que no se esfuerce la Junta en su “esfuerzo de pedagogía” porque, aunque les pese, las diferencias existentes entre la parte leonesa y la parte castellana de esta auto-NO-mía, echan por tierra todo el discurso que quieran tratar de construir sobre los supuestos beneficios de un supuesto proyecto común y del trabajo de la Junta en favor de las nueve provincias.

Sinceramente, leyendo todas estas noticias, no me queda muy claro si al Sr. Fernández Mañueco le hace falta un diccionario para aprender la diferencia entre “éxito” y “fracaso” o se trata de un cínico de libro que une la burla al desprecio.

Ahora León (20.02.2020)

CiudadRodrigo.net (28.02.2020)

El Día de Zamora (29.02.2020)

Enredando.info (01.03.2020)

Periódico El Buscador (02.03.2020)