sábado, abril 29, 2017

Historia ¿de España o de Castilla? ¿Quien manipula y oculta?

En España, el desconocimiento de la Historia está sesgado y manipulado desde los organismos oficiales, no hay que recurrir a la izquierda para explicarlo.

Para muestra basta un botón. El propio Consejo de Estado, institución que financiamos absolutamente TODOS los españoles con nuestros impuestos, prefiere omitir cualquier alusión a las Cortes LEONESAS de 1188 (que por cierto han sido reconocidas por la propia UNESCO como Cuna del Parlamentarismo) en lugar de corregir su información errónea (o quizás manipuladora) de que se celebraron en el Reino de Castilla (!!!) cuando basta leer cualquier Manual de Historia (e incluso la Wikipedia) para saber que en 1188, cuando se reunieron las Cortes en el Claustro de la Real Colegiata de San Isidoro de la ciudad de León, Castilla era un reino diferente y separado.

http://comunidadleonesaes.blogspot.com.es/.../carta...

Y tanto la información errónea como su borrado se produjo en dos ocasiones con dos gobiernos de diferente signo, así que... "tanto monta..."

Captura de esa página 29 de Noviembre de 2010 a las 05:27 de la madrugada: https://web.archive.org/...//www.consejo-estado.es/quees.htm

Captura de esa página el 29 de Diciembre de 2010 a las 22:02 https://web.archive.org/...//www.consejo-estado.es/quees.htm

Y por supuesto, en la actualidad, siguen sin la más mínima alusión a los Consilia o Aulas Regias del Reino de León, en las que, ¡¡¡no lo olvidemos!!! además de las principales ciudades del Reino propiamente dicho (León, Zamora, Salamanca, Benavente, Toro, Astorga, Ledesma, Ciudad Rodrigo...) también acudían representaciones del resto de territorios leoneses como eran en aquellos tiempos las actuales Galicia, Asturias y Extremadura.

http://www.consejo-estado.es/quees.htm

Parece que lo que no sucedió en Castilla, hay que estirparlo de la Historia de España como si los leoneses no fuéramos españoles... o ¿quizá es que pretenden que hacernos creer que para ser españoles es imprescindible ser castellanos? porque en ese caso... ¡está claro a quien se puede culpar de los cada vez más abundantes independentismos?


viernes, abril 14, 2017

Para los héroes del Viejo Reino

Del mieu collaciu Héutor Blanco, llïonés de Bimbibre!!! Tou cierta que vos prestará!!!


Cuando el día veinticuatro
ondee la Purpurada,
cuando al tremolar se meza
con su paño desplegada...

Recordad nuestros deudos
que por ella se entregaron,
luchando por nuestros fueros
y nuestras leyes sagradas.

Hay algunos "españoles"
con ideas muy concretas
que van a otros Parlamentos
loando sus Cortas añejas.

Qué ignorancia, Señor,
que intención más indiscreta,
su demencia da pavor
¿No conocen "La Discreta"?.

Y esta Junta... válgame Dios,
dio callada por respuesta
que arte de Comunidad
que lo escucha y lo acepta.

De verdad que en este bodrio
y en singular fijación,
lo único que les interesa
es destruir a León.

El Viejo reino les hiere
y su fin es anularlo,
aunque para ello tengan
que ahogarse ellos en el barro.

Me pregunto cada día;
¿Que hace León con Castilla?,
sencillamente el payaso...

Héblate*** - 13.04.2017


miércoles, abril 12, 2017

Donde dije “digo”, digo “Diego” o falta de lógica, bandazos y barbaridades sobre la lengua

Me encuentro con la noticia de que José María Ruiz Asencio ha sido nombrado “Premio Castilla y León de Ciencias Sociales” (http://www.diariodeleon.es/noticias...).

Como supongo imaginaréis los premios “híbridos” son una de mis últimas preocupaciones y, por experiencia, tengo que decir que desconfío de cuanto puedan decir pero basta que, en esta ocasión, se lo hayan dado a un paleógrafo para que mi curiosidad por el tema lingüístico me haga leer la noticia en la que, no sin sorpresa (¡qué queréis! una sigue siendo una ingénua) encuentro la siguiente afirmación:

“Ruiz Asencio prefirió dejar al margen todo debate social y político sobre el lugar donde nació la lengua castellana o española «porque todos llevan una parte de razón», ya que surgió de forma simultánea en la mitad norte del país con los antiguos reinos de León y de Castilla como principales referentes. Desde el punto de vista científico, «hoy por hoy el testimonio más antiguo datable del lenguaje romance, entre el 975 y el 976, es una anotación que se conserva en el archivo de la catedral de León»”

¿Notáis la sutil diferenciación? Primero habla del nacimiento de la lengua “castellana o española” y luego, al referirse a la Nodicia de Kesos (a la que, para mayor INRI llama “anotación” se refiere al “lenguaje romance”. A los poco avisados, se les escapará el detalle y a la gran mayoría, ese doble lenguaje le servirá para entender que esa “anotación” guardada en la Catedral de León es el documento más antiguo escrito en “castellano” cuando la realidad, pura y dura, es que la Nodicia de Kesos está escrita en lengua leonesa pero ¿alguien se imagina lo que tiene que mancar en determinados ambientes que tengamos las primeras Cortes del Mundo, el primer Fuero de aplicación en el territorio de todo un reino, el primer reconocimiento del derecho a la inviolabilidad del domicilio y al juez natural, la primera mujer coronada Reina por derecho propio de Europa, el primer (y único) emperador coronado en la península ibérica y, además, nuestra lengua leonesa, despreciada y silenciada desde instancias oficiales, sea la que cuenta con el primer testimonio escrito de todas las lenguas peninsulares? ¡¡¡Demasiado para algunas mentes!!!

Pero, por otra parte, intentando averiguar algo más sobre el laureado, encuentro otra noticia, de octubre de 2008, en la que el premiado hace unas declaraciones en un congreso sobre el tema: ‘Valpuesta, en los orígenes del castellano’ en las que asegura que «éste es el origen del castellano» (http://www.valpuesta.com/paleografo...).

¿Por qué, pues, ahora recula y “no quiere entrar en polémicas” cuando, sin ningún género de dudas, sabe positivamente que la Nodicia de Kesos no está escrita en castellano, sino en leonés? ¿Por qué ese empeño, a que ya nos tiene acostumbrados la Yunta, en ocultar la lengua leonesa y tratar de asimilarla al castellano? ¿Por qué, en fin, ocultar que en el siglo X Castilla no existía como división administrativa independiente?

Sólo me queda añadir que, al igual que aquella espada del Cid por la que la Yunta pagó más de un millón de euros, siendo como era más falsa que Judas, la autenticidad de la casi totalidad de los cartularios de Valpuesta está más que en entredicho y no resistirían un análisis independiente pese a lo cual, siguen hablando de ellos como antecedente del castellano, mientras llaman “romance” a la lengua leonesa, simplemente para manipular el imaginario colectivo y seguir con su pretensión de que es “un invento” cuando es anterior y estuvo mucho más difundida de lo que estuvo el rudo dialecto castellano.

jueves, abril 06, 2017

Reivindicandu'l Reinu de Llión dende Salamanca

Dedicáu especialmente a tolos que dicen qu'en Salamanca nun hai sentimientu llïonés y que tán castellanizáos y tamién a la Yunta "que tantu nos quiere" pa que gueyen que pesia tolas perras que tienen metías na Fundición Villalar, en Salamanca sigen alcordánduse del Reinu de Llión.

Esta sinnora que tien las cousas tán nidias va nun busi de Yecla y Villavieya Yeltes que vienen de manifestase escontra la mina uraniu que Berkeley (cul sofitu la Yunta) quiere abrire en Retortillo p'arruinare'l Campu Charru.

Dend'eiquí la Xana sofita'l pidimientu d'esta sinnora pula creyación d'una candidatura independentista pal Reinu de Llión!!!

miércoles, abril 05, 2017

¿Complejo de “apéndice”? ¡¡¡NO, Gracias!!!

Viene este título a cuento de una corriente que, aunque no creo que gana adeptos, en mi opinión tiene demasiados defensores que desconocen los entresijos que se ocultan tras ella. Y a este respecto duele leer que haya personas que cuando alguien nos llama a nosotros o a la lengua “asturleoneses” dicen que “no importa el nombre”.

A partir del primero, cuyo nombre desconozco, tres leoneses: Xosepe Vega (actual secretario general de CCOO de la provincia de León), Nicolás Bartolomé Pérez (presidente de la Asociación Faceira) y Emilio Gancedo (periodista del Diario de León). El tema era la lengua (asturiano de León en los programas que se repartieron) y la profusión de banderas no deja mucho lugar a dudas.

Pues no, no es así por la buena y simple razón de que si el nombre no fuera importante, no debiera molestarnos que nos llamaran castellanos o castellanoleoneses y nos molesta porque todos vemos a dónde nos está conduciendo esa confusión de nombres. ¿Cómo es posible que entre los que llevamos 34 años tratando de quitarnos el sambenito de “castellanos y leoneses” los haya que digan que “no importa el nombre”?

Entre los que defienden el "asturleonesismo" me han dicho a mí (no hablo de oidas sino de primera mano) textualmente "con tal de que no me llamen castellano, no me importa que me llamen asturiano". A lo que yo respondí que sólo contestaré si me llaman LEONESA. ¿De verdad queremos, cambiar “castellano” por “asturiano” en lugar de exigir que se nos reconozca lo que siempre fuimos?

En estos momentos, hay quien está defendiendo contra viento y marea a García Hoyuelos poeta burgalés que hace apostolado para cambiar el nombre de la lengua LEONESA por “asturleonesa” porque, en su opinión, no podemos diferenciar asturiano y leonés “porque desaparecerían” aunque en su libro llega a diferenciar el murciano del castellano y el valenciano del catalán, sin ningún problema.

Pues bien, a ese burgalés, cuando ni Faceira, ni Furmientu, ni El Teixu, le hacían el menor caso, ComunidadLeonesa.ES le ayudó en la edición de su primer libro (está el logo en la contraportada) y yo misma le ayudé a ponerse en contacto con diversos traductores (José Benito Mateos Pascual y Roberto González-Quevedo son algunos de ellos), le ayudé a contactar con Tarna, me ocupé de que en el estudio de Onda Cero, por pura amistad personal conmigo, grabaran las intervenciones de Ara Antón, Raquel Lanseros y mía propia para el CD y el día de la primera presentación del libro me fui a Burgos (pagándome absolutamente todo, viaje, hotel, cena y comida de mi propio bolsillo) para estar en la presentación y apoyarle y eso pese a que todavía andaba con collarín y mareos debido a un accidente que casi me había enviado “al otro barrio”.

Organicé la presentación de dicho libro en León en la libreria Artemis para el día de la Lengua Materna en una presentación de lujo y después de enviar información a todos los medios de comunicación, y (mientras en el Foro de Furmientu nos ponían a escurrir a él y a mí y en Cultura de Diario de León "no se enteraban de mi correo") conseguí, hablando directamente con el director de entonces de dicho medio, que el mismo día de la presentación en León saliera en el periódico una entrevista a toda página. Además de eso, le llevé a la tele autonómica a Pucela a que le hicieran una entrevista para toda la comunidad. Y después gracias a Charo Martinezdominguez y a la Asociación L'Alderique, también hicimos una presentación en La Bañeza.

Es decir, cuando nadie más le apoyó, ComunidadLeonesa.ES y L'Alderique fueron buenos para conseguir sus fines, pero una vez que los que antes le dieron la espalda, pensaron que sería buena idea apoyarle (a caballo ganador todos somos muy listos) él, después de habernos comprometido a Charo y a mí a que hiciéramos sendas traducciones al leonés de dos de sus poemas y cuando ya nos las había enviado, nos dijo que tenía que avisarnos de que si no estábamos de acuerdo podíamos dejar el proyecto porque en su segundo libro iba a llamar a la lengua "asturleonés".

Dicen que de bien nacidos es ser agradecido, pues bien además de no ser agradecido, no es nadie, filológicamente hablando, para decidir que la lengua que siempre se llamó LEONÉS, tiene que llamarse "asturleonés". Los leoneses no vamos diciendo lo que tienen que hacer los castellanos. El mínimo respeto exige que los castellanos no nos digan lo que tenemos que hacer los leoneses. Y eso es lo que exigí en mi escrito de aquella época “Vamos llevanos bien

Sobre el nombre de la lengua, recomiendo la lectura de mi artículo “Llingua Llïonesa, una llingua esqueicía y amenorgada” ) en el que dedico una gran parte del mismo al nombre de la lengua según gran cantidad de prestigiosos filólogos.

Dicho todo lo anterior, hace un par de días "Gus Cornell Weiland" se quejaba de que en el centro de interpretación de los Beatos de Tábara había carteles que hablaban de un inexistente reino "asturleonés". (ver captura de pantalla adjunta para los detalles). Parece mentira que todavía haya leoneses que no se den cuenta de que empiezan con la lengua, siguen con el reino y terminan con la autonomía. Y no hace falta ser el más listo de la clase para darse cuenta de que todos esos cambios de nombre sólo buscan una cosa, la desunión del País Leonés para repartírselo cual si de un pastel se tratara.


Los defensores de llamar a la lengua "asturleonés" insisten en que la lengua sólo llega hasta el Duero y otra vez José Benito Mateos Pascual, (así como los que asistimos a la conferencia sobre lengua dada por Furmientu en la primera Fiesta del País Leonés en Santa Croya de Tera) es testigo de que lo que digo es cierto y esta utilización política de la lengua para dejar fuera a la provincia de Salamanca tiene una clara intencionalidad política, tal y como se vio en el artículo de García Arias, ex-presidente de la ALLA (Academia de la Llingua Asturiana) sobre la creación del “País Astur”. Ver: Así sería el País Astur y 'Asturia' o 'País Astur', posibles nombres comunes que Arias propone para Asturias, León, Zamora y Miranda.



Y por si fuera poco que llamen a la lengua “asturiano” en Asturias y “asturleonés” o “asturianoleonés” al sur del cordal, la realidad pura y dura es que cuando en Asturias hablan de la lengua en León y Zamora la llaman también “asturiano”. Y si alguien lo duda no tiene más que mirar el siguiente enlace: Ente Asturies y Miranda. La recuperación de la llingua en Lleón y Zamora de Nicolás Bartolomé Pérez, del que transcribo, seguidamente, el inicio:

“resume: Analízase nesti trabayu la presencia histórica de la llingua asturiana nos territorios del vieyu reinu lleonés, la so estensión al entamar el sieglu xx y el so deterioru y retrocesu a lo llargo de la pasada centuria. Otramiente, estúdiase la pervivencia precaria del asturianu anguaño nes provincies de Lleón y Zamora, los intentos de recuperación fechos especialmente por asociaciones culturales, la lliteratura o la protección llegal del idioma, ente otros aspectos. Pallabres clave: Dominiu llingüísticu ástur, Lleón y Zamora, llingua asturiana, recuperación, lliteratura.”

Para terminar de rematarlo, en un momento dado en que se discutía sobre el nombre de la lengua, y puesto que está ampliamente demostrado que mentían cuando dijeron que el nombre de “asturiano” era anterior porque sólo a partir de Menéndez Pelayo empezó a hablarse de leonés cuando hay abundantes estudios desde inicios del siglo XVII en el que ya se habla de leonés, llegaron al ridículo de decir que había que llamarla "asturiano" porque donde más se hablaba era en Asturias (cosa totalmente discutible porque algunos parecen creer que por acabar las frases con "ho", quitar las erres a los infinitivos y acabar los plurales femeninos en "es" ya hablan asturiano). Cuando les dije que a ver si propugnaban que al inglés se le llamara "norteamericano" o al castellano "hispanoamericano" dejaron de insistir con la babayada.

Llegados a este punto, solo os pediría a todos los que leáis este “testamento” que penséis detenidamente si os compensa pelear por dejar de que os llamen “castellanoleoneses” y empiecen a llamaros “asturianoleoneses” con el agravante, de que en ambos casos lo de “leoneses” es como un apéndice y ya sabéis todos lo que se hace con el apéndice cuando empieza a molestarnos, se amputa y a otra cosa.

No sé vosotros, pero desde luego yo no pelearé nunca para otra cosa que no sea que se reconozca que soy LEONESA, ni castellana, ni asturiana. Nos sobra historia, identidad, patrimonio y recursos para que se nos reconozca por nuestro nombre, no necesitamos ser “apéndice” de nadie ¿no os parece? ¿O es que no tenemos siquiera el mínimo orgullo necesario para ser nosotros mismos?

miércoles, marzo 29, 2017

Café para todos... ¡aunque no nos guste!

¡Lo han conseguido una vez más! Los políticos de este país me siguen sorprendiendo... Si es que, en el fondo, soy una ingénua...

Tal vez se pregunten a qué viene esta reflexión y es muy sencillo. Una, que ya tiene “cierta” edad, todavía no perdió la memoria y recuerda, como si fuera ayer, cuando los nacionalistas catalanes pretendieron cambiar la división territorial de Cataluña, pasando de cuatro provincias a siete veguerías. El asunto terminó en el Tribunal Constitucional que tiró por tierra las aspiraciones nacionalistas. “El TC dará la opción de llamar veguerías a las provincias y Consejos de Veguería a las Diputaciones provinciales siempre que se respete la actual delimitación geográfica” (http://www.abc.es/20100709/espana/v...).

Sin embargo, lo que no se permitió a los nacionalistas catalanes, circunscrito a su territorio, se ha convertido en una reivindicación de Ciutadans (partido de derechas nacido en Cataluña, no lo olvidemos) para TODO EL ESTADO, una vez más en un intento uniformizador que para nada tiene en cuenta la idiosincrasia de otras regiones, ni el respeto por sus habitantes. Pero, lo que es más alucinante, la idea ha sido prohijada por el PSOE como si fuera propia y llevamos tiempo viendo que se ha convertido también en una de sus reivindicaciones.

A este respecto recomiendo la lectura del artículo publicado, hace poco más de un año, por el profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de León, Francisco Carantoña, titulado “Provincias y diputaciones: ni recientes ni prescindibles”. Si bien del tenor del mismo parece desprenderse que en caso de desaparecer las diputaciones la única que perdería su identidad sería la provincia de León, cosa que no podemos compartir ya que el “Y León” del nombre de la autonomía se refiere tanto a ella como a las otras dos provincias leonesas de Salamanca y Zamora, el citado artículo es interesante y esclarecedor en otros aspectos.

Me recuerda a los primeros tiempos tras la muerte de Franco en los que, por decreto-ley, y siguiendo el modelo catalán, el “avispado” legislador nacional decidió que el Jueves Santo tenía que ser laborable y el Lunes de Pascua tenía que ser festivo, sin el más mínimo respeto por las regiones en que el Jueves Santo es uno de sus principales días de procesiones y el Lunes de Pascua es un día totalmente anodino.

Y aquí viene el sentido del título de esta nota (que también podía haber sido "Sobre diputaciones e identidades") ¿por qué lo que desean los nacionalistas catalanes es “malo” si sólo pretenden que se les reconozca una división secular de su territorio y sin embargo es “bueno” cuando otra fuerza política catalana (aunque nacionalista española) pretende imponérnosla a todo el estado? Sinceramente no se puede enterder o... ¿quizá sí?

¿Cómo es posible ese afán uniformizador que a lo único que puede conducir es a crear agravios comparativos entre distintas zonas y a la creación de todavía más problemas territoriales a corto, medio y, sobre todo, largo plazo?

¿Cómo es posible que todas esas “cabezas (mal)pensantes” no sean conscientes de que la mayor fuente de independentismos radica siempre en la privación de derechos e instituciones y en la negación de una diversidad que, por mucho que se empeñen en negar, existió, existe y existirá?

Y sobre todo ¿cómo es posible que cuando se habla de las diputaciones, esos políticos nacionales "con tan gran sentido de estado" (ufffffff no sé cómo soy capaz de escribir esto sin partirme de la risa) "se olviden" de que las provincias están recogidas en la Constitución (tan sacrosanta según sus decires en otras ocasiones) y de la doctrina del TC (tan de moda cuando sus dictámenes les convienen)?

martes, febrero 21, 2017

El Quixote universal. Sieglu XXI - Capítulu XXXIX (1ª parte) Onde'l cautivu rellata la sua vida y socesos

Nun llugar de las montannas de Llión entamóu'l mieu llinax, cun quien fou más agradecida y lliberal la natura que la fortuna, anque, na estreitura d'aqueillos pueblos, tovía algamaba'l mieu pai fama de ricu, y braeiramente lu fuera si asina se diera manna a caltenere la sua facienda cumu la daba en gastala. Y la condición que tinía de sere lliberal y gastaor ye vinu de tenere síu soldáu los annos la sua mocedá, que ye escuela la soldadesca onde'l mezquín se faz francu, y el francu, pródigu; y si dalgunos soldaos s'alcuentran míseres, son cumu mostruos, que se gueyan raras vueltas. Pasaba'l mieu pai los términos de la lliberalidá, y rayaba nos de sere pródigu: cousa que nun ye de proveitu dalu al home casáu, y que tien fiyos que tienen de ye sucedere nel nome y nel sere. Los que'l mieu pai tinía yeran tres, tos varones y tos n'edá de poder ellexir estáu. Viendu, pues, el mieu pai que, sigún él dicía, nun podía dire a l'escontra la sua condición, quisu privase del istrumentu y causa que ye facía gastaor y dadivosu, que fou privase de la facienda, ensín la cual el mesmu Xandru pareciera estreitu. Y asina, chamándunos un día a tolos tres a solas nun aposentu, díxunos unas rezones asemeyadas a las qu'agora diciréi: “Fiyos, pa deciros que vos quieru bien, basta sabere y dicire que sodes los mieos fiyos; y pa pescanciare que nun vos quieru mal, basta sabere que nun me vou a la man nu que cinca a caltenere la vuesa facienda. Pues, pa que pescancieis dende eiquí alantre que vos quieru cumu pai, y que nun vos quieru destruyire cumu padrastru, quieru facer una cousa cun vosoutros que van mueitos días tengu camentada y cun madura consideración dimpuesta. Vosoutros tades yá n'edá de tomar estáu, ou, a lu menos, d'ellexir exerciciu, tal que, cuandu mayores, vos honre y aproveite. Y lu que tengu pensáu ye facere de la mia facienda cuatru partes: tres daréivos a vosoutros, a caún lu que ye tocare, ensín esceder en cousa dala, y cuna outra quedaréi you para vivire y sustentame los días que'l cielu seya servíu dame de vida. Peru querría que, dimpués que caún tuviese nel sou poder la parte que ye toca de la sua facienda, sigiese ún de los caminos que ye diré. Hai un refrán na nuesa Hespanna, al mieu parecer mui braeiru, cumu tos lu son, pur sere sentencias breves sacadas de la lluenga y discreta esperiencia; y el que you digu diz: “Eigrexa, ou mar, ou casa rial”, cumu si más nidiamente dixera: “Quien quixera valer y ser ricu siga ou la Eigrexa, ou navege, exercitandu l'arte la mercancía, ou vaya servire los reis nas suas casas”; purque dicen: “Val más migaya de rei que mercé de sinnor”. Digu estu purque querría, y ye la mia voluntá, qu'un de vosoutros sigiese las lletras, l'outru la mercancía, y l'outru sirviese al rei na gerra, pues ye abegosu entrar a serviye na sua cá; que, ya que la gerra nun dea mueitas riquezas, suel dare mueitu valor y mueita fama. Dientru d'ochu días, daréivos tola vuesa parte en dineiros, ensín defraudaros nun ardite, cumu lu vereis pula oubra. Dicime agora si vos presta sigire la mia idega y conseyu nu que vos tengu propuestu”. Y mandándume a mí, pur sere'l mayor, que rimpuendiese, dimpués de teneye dichu que nun esbaratase la facienda, sinon que gastase tolu que fuese la sua voluntá, que nosoutros yéramos mozos pa sabere ganala, vine a concluyire en que cumpliría el sou deseyu, y que'l mieu yera sigire l'exerciciu las armas, sirviendu n'él a Dióus y al mieu rei. El segundu harmanu fizu los mesmos ufiertamientos, y escoyióu dire a las Indias, llevandu emplegada la facienda que ye cupiese. El menor, y, a lu que you creigu, el más discretu, dixu que quería sigire la Eigrexa, ou marchar a finare los sous entamaos estudios a Salamanca. Así cumu finamos de concordanos y escoyere los nuesos exercicios, el mieu pai abrazóunos a tos, y, cuna brevedá que dixu, pusu pur oubra cuantu nos prometiera; y dandu a caún la sua parte, que, a lu que m'alcuerdu, fonun pa caún tres mil ducaos, en dineiros (purque un tíu de nuesu mercóu tola facienda y pagóula de contáu, purque nun saliese del troncu la casa), nun mesmu día despedímosnos tolos tres del nuesu bon pai; n'aquel mesmu, pareciéndume ser inhumanidá que'l mieu pai quedase vieyu y cun tan pouca facienda, fici cun él que de los mieos tres mil tomase dous mil ducaos, purque a mín bastábame'l restu p'acomodame de lu que tinía menester un soldáu. Los mieos dous harmanos, movíos del mieu exemplu, caún ye dióu mil ducaos: de mou qu'al mieu pai ye quedonun cuatru mil en dineiros, y más tres mil, que, a lu que paez, valía la facienda que ye cupu, que nun quisu vendere, sinon quedase cun eilla en raigannos. Digu, a la fin, que nos despedimos d’él y d'aquel nuesu tíu que tengu dichu, non ensín mueitu sentimientu y llárimas de tos, encargándunos que yes ficiésemos sabere, tolas vueltas qu'hubiese comodidá pa eillu, de nuesos socesos, prósperos ou alversos. Prometímosyelu, y, abrazándunos y eichándunos la sua bendición, l'un tomóu el viax de Salamanca, l'outru de Sevilla y you el d'Alicante, onde tuve nuevas qu'había una nave xenovesa que cargaba eillí llana pa Xénova. Ésti van ventidous annos que salí de cá del mieu pai, y en tos eillos, puestu que tengu escritu dalgunas cartas, nun tengu sabíu d’él nin de los mieos harmanos nueva dala; y lu que nesti discurrire de tiempu tengu pasáu direilu cun brevedá. Embarquéime n'Alicante, chegéi cun prósperu viax a Xénova, fui dende eillí a Milán, onde acomodéime d'armas y de dalgunas galas de soldáu, d'au quisi dir asentare la mia plaza al Piamonte; y tandu yá de camín p'Alexandría de la Palla, tuvi nuevas que'l gran duque d'Alba diba pa Flandes. Camudéi propósitu, marchéi cun él, serviye nas xornadas que fizu, alcontréime na muerte los condes d'Egmont y d'Horn, acancéi ser alférez d'un afamáu capitán de Guadalaxara, chamáu Diegu d'Urbina; y dimpués de dalgún tiempu que chegéi a Flandes, tuvunse nuevas de la lliga que la Santidá del Papa Píu Quintu, de felí alcordancia, tinía feichu cun Venecia y cun Hespanna, escontra l'enemigu común, que ye'l Turcu; el cual, naquel mesmu tiempu, tinía ganada cuna sua armada l'afamada isla de Chipre, que taba embaixu'l dominnu del venecianu: y pérdida llamentable y desdichada. Súpuse ciertu que venía pur xeneral d’esta lliga el serenísimu don Xuan d'Austria, harmanu natural del nuesu bon rei don Felipe. Divulgóuse'l grandísimu aparatu de gerra que se facía. Tolu cual incitóume y comovióume l'ánimu ya'l deseyu de veme na xornada que s'asperaba; y anque tenía abarruntos, y cuasi promesas ciertas, que na primeira ocasión que s'ofreciese sedría promovíu a capitán, quíselu deixare tou y venime, cumu me vine, a Italia. Y quisu la mia bona suerte que'l sinnor don Xuan d'Austria finara de chegar a Xénova, que pasaba a Nápoles a xuntase cuna armada de Venecia, cumu lu fízu dimpués en Mesina. Digu, a la fin, que m'alcontréi naqueilla felicísima xornada, yá feichu capitán d'infantería, a cuyu honrosu cargu subióume la mia bona suerte, más que los mieos merecimientos. Y aquel día, que fou pa la cristiandá tan venturosu, purque n'él desengannóuse'l mundu y tolas naciones del erru nel que taban, creyendu que los turcos yeran invencibles pula mar: naquel día, digu, onde quedóu l'argullu y soberbia utomana quebrada, ente tantos venturousos cumu eillí hubu (purque más ventura tuvun los cristianos qu'eillí morrienun que los que vivos y vencedores quedonun), you sólu fui el desdicháu, pues, en vuelta de que pudiera asperare, si fuora nos romanos sieglos, dalguna naval corona, vime aqueilla nueite que sigióu a tan afamáu día cun cadenas a las pías y esposas a las manos. Y fou d'esta suerte: que, habiendu l'Uchalí, rei d'Arxel, atrevíu y venturosu corsariu, embestíu y rendíu la capitana de Malta, que solos tres caballeiros quedonun vivos n'eilla, y éstos malferíos, acudióu la capitana de Xuan Andrea a socorrela, na cual you diba cuna mia compannía; y faciendu lu que debía n'ocasión asemeyada, saltéi na galeira escontraria, la cuala, esviánduse de la que la tinía embestíu, estorbóu que los mieos soldaos me sigiesen, y asina, alcontréime solu ente los mieos enemigos, a quienes nun pude resistire, pur sere tantos; a la fin, rindiénunme enchenu de feridas. Y cumu yá tendréis, sinnores, sentíu dicire que l'Uchalí salvóuse cun tola sua escuadra, vini you quedare cautivu nel sou poder, y sólu fui el triste ente tantos allegres y el cautivu ente tantos llibres; purque fonun quince mil cristianos los qu'aquel día algamaron la deseyada llibertá, que tos vinían al remu na turquesca armada. Llevónunme a Costantinopla, onde el Gran Turcu Selim fizu xeneral de la mar al mieu amu, purque tinía feichu'l sou deber na batailla, teniendu lleváu pur muestra'l sou valor l'estandarte la relixón de Malta. Alcontréime el segundu annu, que fou el de setenta y dous, en Navarinu, bogandu na capitana los tres fanales. Gueyéi y notéi la ocasión qu'eillí se perdiera de nun coyere nel puertu tola armada turquesca, purque tolos lleventes y xenízaros que neilla vinían tuvun pur ciertu que diban embestiyes dientru'l mesmu puertu, y tinían a puntu la sua roupa y pasamaques, que son los sous zapatos, pa fuyire lluéu pur tierra, ensín asperare sere combatíos: tantu yera'l mieu que tenían cobráu a la nuesa armada. Peru'l cielu ordenóulu d'outru xeitu, non pur farda nin descuidu del xeneral qu'a los nuesos rexía, sinon pulos pecaos de la cristiandá, y purque quier y permite Dióus que tengamos siempres verdugos que nos castigen. N'efeutu, l'Uchalí recoyióuse a Modón, que ye una isla que tá xunt'a Navarinu, y, eichandu la xente en tierra, fortificóu la bouca'l puertu, y túvuse quedu ata que'l sinnor don Xuan volvióuse. Nesti viax tomóuse la galeira que se chamaba La Presa, de quien yera capitán un fiyu d'aquel afamáu corsariu Barbarroxa. Tomóula la capitana de Nápoles, chamada La Lloba, rexida pur aquel rayu la gerra, pul pai los soldaos, pur aquel venturosu y enxamás vencíu capitán don Álvaru de Bazán, marqués de Santa Cruz. Y nun quieru deixar de dicire lu qu'asocedióu nel apresamientu La Presa. Yera tan cruel el fiyu de Barbarroxa, y trataba tan mal los sous cautivos, que, asina cumu los que venían al remu gueyonun que la galeira Lloba yes diba entrandu y que yes acanzaba, soltonun tos a un tiempu los remos, y garronun al sou capitán, que taba sobru l'estanterol glayandu que bogasen apriesa, y pasánduye de bancu en bancu, de popa a proa, ye dionun bocaos, que a poucu más que pasóu del árbol yá tenía pasada la sua ánima al infiernu: tal yera, cumu tengu dichu, la crueldá cun que yes trataba y l'odiu qu'eillos ye tenían. Tornamos a Costantinopla, y l'annu darréu, que fou el de setenta y tres, súpuse n'eilla cúmu el sinnor don Xuan tenía ganáu a Túnez, y quitáu aquel reinu a los turcos y puestu en posesión d'él a Muley Hamet, cortandu las asperanzas que de volver a reinare n'él tenía Muley Hamida, el mouru más cruel y más valiente que tuvu'l mundiu. Sintióu mueitu esta perda el Gran Turcu, y, usandu la sagacidá que tolos de la sua cá tienen, fizu paz cunos venecianos, que mueitu más qu'él la deseyaban; y l'annu darréu de setenta y cuatru acometióu a la Goleta y al fuerte que xunt'a Túnez tenía dexáu meyu llevantáu el sinnor don Xuan. Nestos intres andaba you al remu, ensín asperanza de llibertá dala; a lu menos, nun asperaba tenela pur rescate, purque tenía determináu nun escribire las nuevas la mia disgracia al mieu pai. Perdióuse, a la fin, la Goleta; perdióuse'l fuerte, sobru las cualas plazas hubu de soldaos turcos, pagaos, setenta y cincu mil, y de mouros, y alárabes de tol África, más de cuatrocientos mil, acompangáu esti tan gran númberu de xente cun tantas municiones y pertrechos de gerra, y cun tantos gastaores, que cunas manos y a punnaos de tierra pudun cubrire la Goleta y el fuerte. Perdióuse primeiru la Goleta, tenía ata nestoncias pur inespunable; y nun se perdióu pur culpa de los sous defensores, los cuales fizun na sua defensa tou aqueillu que debían y podían, sinon purque la esperiencia amosóu la facilidá cun que se podían llevantare trincheiras n'aquel desiertu de sabre, purque a dous palmos alcontrábase l'augua, y los turcos nun l'alcontraron a duas varas; y asina, cun mueitos sacos de sabre, llevantonun las trincheiras tan altas que sobrupuxaban las murallas de la fuercia; y tiránduyes a caballeiru, dengunu podía parare, nin asistir a la defensa. Fou común opinión que nun se tenían d'encerrare los nuesos na Goleta, sinon asperar en campanna al desembarcadeiru; y los qu'estu dicen falan de lluenxe y cun pouca esperiencia de casos asemeyaos, purque si na Goleta y nel fuerte apenas había siete mil soldaos, ¿cúmu podía tan poucu númberu, anque más esforzaos fueran, salir a la campanna y quedar nas fuercias, escontra tantu cumu yera'l de los enemigos?; y ¿cúmu yera posible deixare de perdese fuercia que nun ye socorrida, y más cuandu la cercan enemigos mueitos y porfiaos, y na sua mesma tierra? Peru a mueitos parecióuyes, y asina parecióume a mí, que fou particular gracia y mercé que'l cielu fizu a Hespanna de permitire que s'asolase aqueilla oficina y capa de maldades, y aqueilla gumia ou esponya y polilla de la infinidá de dineiros qu'eillí ensín proveitu dalu se gastaban, ensín servire d'outra cousa que pa caltenere la memoria de tenela ganada la felicísima del inviutísimu Carlos Quintu; cumu si fuora precisu pa facela eterna, cumu lu ye y sedrá, qu'aqueillas piedras la sustentaran. Perdióuse tamién el fuerte; peru fónunye ganandu los turcos palmu a palmu, purque los soldaos que lu defendían lluitonun tan valerosa y fuertemente, que pasonun de venticincu mil enemigos los que matonun en ventidous asaltos xenerales que yes dienun. Dengunu cautivonun sanu de trescientos que quedonun vivos, sinnal cierta y nidia del sou esfuerciu y valor, y de lu bien que se defendienun y guardonun las suas plazas. Rindióuse a partíu un piquennu fuerte ou torre que taba en metá l'estannu, a cargu de don Xuan Zanogera, caballeiru valencianu y afamáu soldáu. Cautivonun a don Peru Puertocarrero, xeneral de la Goleta, el cual fizu cuantu fou posible pur defendere la sua fuercia; y sintióu tantu perdela que de pesare morrióu nel camín de Costantinopla, onde ye llevaban cautivu. Cautivonun asina mesmu al xeneral del fuerte, que se chamaba Gabrio Cervellón, caballeiru milanés, gran inxenieiru y valentísimu soldáu. Morrienun nestas duas fuercias mueitas presonas de cunta, de las cualas fou una Pagán d'Oria, caballeiru del hábitu de San Xuan, de condición xenerosu, cumu lu amosóu la suma lliberalidá qu'usóu cul sou harmanu, l'afamáu Xuan d'Andrea d'Oria; y lu que más fizu llastimousa la sua muerte fou morire a manos d'unos alárabes de quien se fióu, gueyandu yá perdíu'l fuerte, que s'ufiertonun de llevaye n'hábitu de mouru a Tabarca, que ye un portezuelu ou casa que naqueillas ribeiras tienen los xenoveses que s'exercitan na pesquería del coral; los cuales alárabes ye cortonun la tiesta y se la traxun al xeneral de l'armada turca, el cual cumplióu cun eillos el nuesu refrán castiellán: “Que anque la traición presta, el traidor aborrezse”; y asína, dizse que mandóu el xeneral colgare los que ye traxun el presente, purque nun lu traxun vivu. Ente los cristianos que nel fuerte se perdienun, fou ún chamáu don Peru d'Agilar, natural nun séi de qué llugar d'Andalucía, el cualu tenía síu alférez nel fuerte, soldáu de mueita cunta y de raru entendimientu: especialmente tenía particular gracia nu que chaman poesía. Dígulu purque la sua suerte ye traxu a la mia galeira y al mieu bancu, y a ser esclavu del mieu mesmu patrón; y enantias que nos partiéramos d'aquel puertu, fizu este caballeiru dous sonetos, a maneira d'epitafios, l'ún a la Goleta y l'outru al fuerte. Y en verdá que tengu de los dicire, purque los conozu de memoria y creigu qu'enantias causarán placer que pesadumbre.

Nel puntu que'l cautivu nomóu a don Peru d'Agilar, don Nandu amiróu a los sous collacios, y tolos tres sonrienun; y cuandu chegóu a dicire los sonetos, dixu l'ún:
  • Enantias que vuesa mercé pase p'alantre, suplícuye me diga quéi se fizu d'ese don Peru d'Agilar que tien dichu.
  • Lu que séi ye –rimpuendióu el cautivu– que, al cabu dous annos que tuvu en Costantinopla, fuyóu en trax d'arnaute cun un griegu espía, y nun séi si vinu en llibertá, puestu que creigu que sí, purque d'eillí nun annu gueyéi you al griegu en Costantinopla, y nun fui quien a entrugaye l'esitu d'aquel viax.
  • Pues [l]u fou –rimpuendióu el caballeiru–, purque esi don Peru ye'l mieu harmanu, y tá agora nel nuesu llugar, bonu y ricu, casáu y cun tres fiyos.
  • Gracias seyan dadas a Dious –dixu'l cautivu– pur tantas mercedes cumu ye fizu; purque nun hai na tierra, na mia opinión, contentu que se igue a algamare la llibertá perdía.
  • Y más –rimpuendióu el caballeiru–, que you séi los sonetos que'l mieu harmanu fizu.
  • Dígalos, pues, vuesa mercé –dixu el cautivu–, que los sabrá dicire miyor que you.
  • Que me presta –rimpuendióu el caballeiru–.
Y el de la Goleta dicía asina: