domingo, noviembre 15, 2009

El llïonés, la Universidá y.... "Miliu Ganceu"

Esti artículu fou espublizau van dous días pur Emilio Gancedo nel Diario de ¿León? onde sigi la "caza".

Nun solu espublizan el sueldu d'Abel (calculáu, tou hai que dicilu, d'aqueilla maneira, ye dicire asumiendu cousan que nun tán comprobadas nin demostradas), tamién espublizan cifras de lu que cuestan las clases de llïonés al Conceyu de Llión. Sedría interesante que pur una vuelta espublizaran los sueldos de tolos conceyeiros, y tolos gastos non necesarios feichos pul Conceyu dende los tiempos "la gomina" ata agora peru esu sedría propiu d'un meyu de comunicación non d'un meyu d'INcomunicación cumu van deillos tiempos que ye'l Diariu.

Los titulares l'artículu nun deixan dulbias, l'Universidá de Llión tá escontra'l llïonés de Pardo. ¿Sedrá verdá ou sedrá outra amuesa la tendenciosidá d'esti periodista qu'en vuelta de defendere la nuesa llingua y la nuesa identidá, camudóuse n'asturllïones?

Subre lu que nun hai dulbia denguna ye que comparare'l pachuezu de González-Quevedo cul "cabreirés" de Vega pue sere un exerciciu de voluntariedá peru nidiamente nun se corrempuende cuna rialidá ni cuna súa valía lliteraria. La reconocencia que merez Roberto pulas súas obras nun tien que vere un res conos escasos méritos de Vega.

De tolas maneiras, mañana vos deixaré outru artículu espublizáu en La Crónica del día 14, ye dicire feichu dimpués la presentación del llibru, nel que nun se diz esautamente lu mesmu. Vosoutros decidirédes quien tien razón y quien miente.

Ya ensin más eiquí vos deixu l'articulu prometíu:


Profesores de la Universidad desautorizan el leonés de Abel Pardo

Un libro que se presenta hoy revela la incongruencia de la lengua fomentada hasta ahora por el Ayuntamiento, que curiosamente tiene el apoyo oficial de la Universidad


13/11/2009 e. gancedo | león

Impartir y recibir clases de leonés es lícito, enriquecedor y positivo, pero siempre y cuando se camine de la mano de los expertos, es decir, de académicos y filólogos, y no de la mano de políticos cuyos intereses suelen ir por caminos diferentes de los estrictamente lingüísticos o culturales. Ésta podría ser una de las conclusiones de El leonés en el siglo XXI (un romance milenario ante el reto de su normalización) , el libro que recoge las actas del segundo congreso sobre el leonés -”se trata de un encuentro bianual-” que hace dos años acogió la Universidad.

Coordinado por el catedrático José Ramón Morala, la obra incluye las aportaciones del escritor, filólogo y académico Roberto González-Quevedo y de los también lingüistas José Carlos Herreras, Julio Borrego o María Cristina Egido, así como las exposiciones de los participantes en una mesa redonda formada por representantes de las asociaciones Facendera pola Llengua, El Fueyu y Furmientu.

Tras el primer congreso, el de 2006, centrado en el cien aniversario de Menéndez Pidal, el del año pasado quiso abordar una cuestión de candente actualidad: la posibilidad de «normalizar» el leonés, es decir, de organizar su estructura en una gramática como la de cualquier otra lengua con vistas a su estandarización y enseñanza. Los expertos estudian esta opción y no se muestran en contra, pero avisan en estas páginas de soluciones poco científicas como el tipo de leonés fomentado desde la Concejalía de Cultura Tradicional que hasta hace unos días ocupara Abel Pardo.

Y así, escribe Morala, una vez analizados varios textos procedentes de ese entorno, que «en todos ellos, el fin ni es estrictamente lingüístico ni se hace para facilitar las necesidades comunicativas de los usuarios, sino que, más que usar la lengua como medio de comunicación, se usa como medio de identificación». Posteriores análisis revelan la incongruencia y escaso grado de cohesión de ese tipo de leonés (no así el del empleado en las obras literarias de, por ejemplo, González-Quevedo o Xosepe Vega, pegadas a la realidad del Alto Sil o de la Cabrera, respectivamente). Entre estas incoherencias se encuentran los dos puntos del diptongo en voces como rïalidá o llïonés , «en las que la diéresis resulta un rasgo gráfico fonéticamente redundante y superfluo, útil tan solo para identificar de inmediato a los usuarios de un determinado modelo de leonés, pero que carece de cualquier relevancia fonética». Pese a ello, la Universidad como institución sigue apoyando los cursos municipales, tal y como se observa en los carteles de promoción.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Eichandu una gueyadina pul Diario contra León, lleyí un artículu bien guapu de Roberto González-Quevedo. Falaba de magüetos ya cordeiros. Prestóume sobru tou la fin cul mensax. ¿En quien taría pensandu?. You, de xuru, nun vou en dengún rebañu.

Anónimo dijo...

"La reconocencia que merez Roberto pulas súas obras nun tien que vere un res conos escasos méritos de Vega". Qué cochina es la envidia. Claro que qué se puede esperar de alguien cuya única referencia lingüística "literaria" son los Cuentos del Sil. Porque lo que escribes no se parece "un res" a la forma de escribir ni a la lengua de Roberto.

Xana dijo...

Anónimu las 11h39, taría bien que deixaras la lligazón de l'artículu

Xana dijo...

Anónimo de las 3,47.

Antes de meter la pata hasta el corvejón suele ser interesante informarse.

En los denostados Cuentos del Sil hay un cuento de Eva González y otro de Roberto González-Quevedo, así que estaría bien que hicieses la diferenciación o ¿es que tampoco sirven como referencia?.

Por otra parte, parece que sabes tan poco de lengua que no te enteraste de que Roberto escribe en pachuezu y yo, evidentemente, no escribo en dicha variante, aunque, mal que te pese, la leo y comprendo.,

Vale más que no mezcleis a Roberto en vuestros desvaríos porque como él mismo dijo, hace tiempo "A mí sólo me interesa la contribución positiva: pueden buscarme para ayudar, pero nadie me va a encontrar para herir. Creo que hay personas muy valiosas en ambos campos: sólo con una actitud sectaria se puede descalificar a quienes trabajan por nuestra lengua, aunque tengan ideas diferentes."

Además te diré que he presentado en la ciudad de León la reedición facsimil de Poesias ya cuentus na nuesa tsingua de Eva González y dos libros de Roberto González-Quevedo, El Sil que baxaba de la nieve y Pul sendeiru la nueite.

Es evidente que con "tu gran preocupación por la lengua leonesa" no te enteraste. Tienes razón ¡qué cochina es la envidia!