lunes, noviembre 05, 2007

La nuesa llingua

Fai deillos dias que nun escribu un res y nun ye pur falta d'idegas mais pur falta tiempu. Seí qu'hai nuevas asgaya n'esti Vieyu Reinu de Llión y quédume conas ganas de falare d'outras cousas (pur exemplu las cabeiras declaraciones de Victoriano Cremer) peru pul momentu vou a deixaros eiquí'l testu la mía intervención nel autu de presentación de "Poesias ya cuentus na nuesa tsingua" de Eva González y "El Sil que baxaba de la nieve" del sou fiyu Roberto González-Quevedo.

Creigu qu'estos (y outros) llibros escitos na nuesa llingua son la miyor amuesa de que naide ta "inventandu" la llingua llïonesa. Solu dende l'inorancia puen facese esas declaraciones.

Presentación de Libros

Buenas tardes, desde ComunidadLeonesa.ES (Coordinadora de Organizaciones, Asociaciones y Colectivos) queremos agradecer a la librería Artemis que nos haya acogido para este acto, a Puri Lozano por su presencia y los entrañables comentarios sobre Eva González y su “Poesias ya Cuentos na nuesa tsingua”, a Roberto González-Quevedo, por su presencia y, como dicen los ingleses, “last but not least” a todos Uds. por su asistencia. Todos estos actos no serían importantes si no pudiéramos contar con Uds.

Quiero aprovechar este acto para, en nombre de ComunidadLeonesa.ES y en el mío propio, rendir un sentido homenaje a Eva González, escritora en lengua leonesa, cuyos poemas y cuentos, de extraordinaria sencillez y belleza, nos llegan tan adentro y que fue uno de los puntales de la recuperación de nuestra lengua.

No voy a extenderme sobre Eva y su obra ya que poco puedo añadir a lo dicho por Puri así que voy a hablarles del último libro de Roberto González-Quevedo, el hijo de Eva que siguió sus pasos como escritor.

El libro lleva por título “El Sil que baxaba de la nieve” y está formado por ocho cuentos que nos llevan desde Palacios del Sil a la Pampa Argentina, pasando por León, Madrid, Buenos Aires, Viena o el Caúcaso, en un recorrido casi iniciático por la vida y los recuerdos de un hombre de nuestra tierra con quien yo me siento muy identificada, tal vez porque somos quintos y, aunque en diferentes pueblos, nuestra infancia transcurrió en la misma época.

Por poner solo un ejemplo, “El Mixto” tiene para mí reminiscencias de aquel “tren-burra” que desde Palanquinos nos llevaba hasta Valencia de Don Juan, con sus asientos de madera, que resultarían totalmente incomprensibles para los niños y jóvenes de hoy en día.

Haciendo honor al refrán de que “De tal palo, tal astilla”, Roberto no puede negar que es hijo de Eva, su prosa, como la de su madre, es sencilla y próxima, retrata la vida cotidiana de forma bella y apasionada y nos hace sentir que somos los protagonistas de sus relatos, los cuales expresan los sentimientos que sus lectores, simplemente, no sabemos explicar tan bien.

Hay un relato, para mi entrañable, en que Roberto nos cuenta su viaje al Caúcaso, a la tierra de los cosacos, pero lo que convierte a este relato en universal son las explicaciones que da sobre lo que representa la lectura para las personas. Roberto demuestra que fue un lector voraz, como lo fui yo misma y muchos de nuestros amigos de la época, tal vez por eso nuestras idealizaciones sobre diferentes países fueron tan similares así como nuestras reacciones al conocerlos. Creo que la mayoría de las personas gustamos de sentirnos identificados con los escritores y esto resulta muy fácil con esta obra.

Estamos hablando de dos libros escritos en pachuezu, una de las variantes con más personalidad de la lengua leonesa, pero perfectamente comprensible aunque no se sea de la zona. En este sentido no me resisto a contarles una anécdota personal.

Mi madre, de 83 años, y natural de Villacé, en el sur de la provincia de León, bastante distante por lo tanto de Palacios, que se encuentra en el norte, está leyendo “Poesias ya Cuentos na nuesa tsingua” y el otro día me decía:

“Es increible Aly, muchas de estas palabras las decíamos en casa, lo entiendo prácticamente todo”.

En estas fechas en que tanta polémica hay sobre la lengua leonesa, su existencia y la conveniencia o no de su enseñanza, estos libros son la prueba de que dicha lengua está viva, que tiene un pasado y, lo que es más esperanzador, mientras la sigamos utilizando, un futuro.

Por ello, desde ComunidadLeonesa.ES queremos reivindicarla y reivindicar el trabajo de Eva y Roberto y sobre todo queremos animar a los leoneses en particular y al resto del mundo en general para que se acerquen a esta hermosa lengua que forma parte de nuestra cultura e identidad y, por lo tanto de la cultura universal.

No me resisto a terminar esta presentación sin citar unos versos de Eva, el inicio de “Los nuesos nomes”

Nun s'atoupa nesti mundu
una l.lingua más guapina
que la nuesa, nuesa fala,
nuesa faliel.la dulcina.

La que parl.lamos aiquí,
na nuesa guapa tierrina,
nestos val.les tan formosos
todita la xentiquina.

y su final:

¡Qué falax amorosín!
¡Qué cousas cariñosinas!
¡Qué guapinos nuesos nomes!
¡Qué formosura de l.lingua!.

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