martes, septiembre 23, 2014

A la entrada de León

A la entrada de León
hay una inmensa laguna
donde se lavan las guapas,
porque feas no hay ninguna.
Resalada, dímelo.

Dímelo, resaladina,
dónde tienes el amor;
se fue a Cuba y no volvió.

A tu madre le voy a decir
que no sabes leer,
ni tampoco escribir;
ni sumar, ni restar por los dedos
ni multiplicar, carina de cielo.

Tienes unos ojos niña
como ruedas de molino
que muelen los corazones
como granines de trigo.

Resalada, dímelo...
A tu madre le voy a decir...

Aunque soy chiquita y pobre
y morena de la cara,
no tengo mancha ninguna
que no me la quite el agua.

Resalada, dímelo...
A tu madre le voy a decir...

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